Tercera Palabra

DIRIGIÉNDOSE  A SU MADRE: "MUJER AHÍ TIENES A TU HIJO". Y DIRIGIÉNDOSE AL DISCÍPULO QUE ÉL AMABA: "AHÍ TIENES A TU MADRE".

ORACIÓN
Oh dulcísimo Jesús y Señor Nuestro que estando ya cercano a morir en el madero de la Cruz, siendo visto por su afligida Madre, María Señora Nuestra, cuyos dolores y compasivas penas, eran uno de los más agudos clavos de vuestra crucifixión, renunciaste al consuelo de nombrarla Madre, apellidándola solo Mujer. Concédenos por vuestros inmensos dolores y los de vuestra Santísima Madre, que dejando todo humano consuelo y alivio, solo aspiremos al eterno gozo con el que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén

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